Católicos homosexuales en China continental

La experiencia de Eros Shaw y otros más

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Escribir este artículo introductorio ha estado en nuestra mente desde que comenzamos a planear nuestro libro. Esta cronología de eventos es necesaria como recordatorio para nosotros mismos del viaje que hemos hecho, como dice Deng XiaoPing “cruzando el río saltando sobre las piedras”. Está basada en mi participación en el establecimiento de la Comunidad China Católica Arcoíris (CCCA), un cuerpo ecuménico, respectivamente, de católicos participantes y una plataforma exclusiva para católicos. Siento que es importante describir mi experiencia para quienes quieran tener una idea sobre esta travesía.

El viaje comenzó en 2009 donde había contactos esporádicos con otros católicos homosexuales en internet, sin embargo, no nos reuníamos, ni soñábamos con comenzar una comunidad. Esto se debía al miedo y a las distancias geográficas que nos separaban. Ese mismo año me mudé a trabajar a Beijing donde participé de una clase del Reverendo Ngeo Boon Lin en el Centro LGBT de Beijing. Al terminar la presentación cerca de una docena de cristianos gais, procedentes de distintas denominaciones, nos juntamos en un bar del famoso barrio Sanlitun. Aquellos presentes propusimos seguir reuniéndonos regularmente para compartir, esa noche yo era el único católico lo que siguió así por algún tiempo.

Desde nuestra primera reunión atesoramos el espíritu ecuménico y juntos compartimos nuestra fe y nuestras vidas. Cada mañana comenzaba mi día compartiéndoles al resto de los miembros de nuestro grupo el Evangelio del día. Organizábamos actividades y la casa de uno de nosotros se volvió nuestra cede oficial. En nuestras reuniones regulares compartíamos nuestras historias por turnos. Cada cierto tiempo personas nuevas llegaban y otros abandonaban este grupo, hasta que llegamos a ser tres católicos. Decidimos llamar a este grupo “La Comunidad Testigo Arcoíris de China” tal como en el Génesis el arco fue el símbolo del pacto entre Dios y el hombre, además de ser uno de los símbolos del orgullo gay. En nuestro grupo queríamos enlazar lo ecuménico y lo divino, por eso decidimos este nombre. Luego, cuando comenzamos nuestros capítulos en Shanghai y en Hangzhou, seguimos usando este nombre.

En septiembre de 2012 volví a trabajar a Shanghai. Darren, con quien fundamos esta comunidad, me llevó por distintos barrios de la ciudad buscando el lugar ideal para nuestras reuniones. Elegimos el Café UCB en la calle Guilin y así comenzó nuestra Comunidad Arcoíris en Shanghai.

Nos reuníamos cada domingo y lo que compartíamos abarcaba desde la biblia, teología, ecumenismo, historia de la Iglesia hasta desarrollo psicológico y prevención del HIV. A medida que más personas llegaban a la comunidad y su compromiso aumentaba, fui delegando lentamente mis responsabilidades en ellos.

En este período, donde el número de católicos fue aumentando hubo también consecuencias positivas en términos de evangelización, pero por ahora no entraré en detalles en este punto. En julio de 2013 el hermano seminarista Xiao Bei creó un grupo QQ (red social china) para reunir a católicos homosexuales y brindarles acompañamiento, que con el tiempo adoptó el nombre Comunidad Católica Arcoíris.

Cuando descubrí que una de las razones por la que algunos miembros de la comunidad dejaron de participar con regularidad era lo complejo de ajustarse al modo Protestante de vivir la fe, modo que había adoptado el grupo como formato para las reuniones, escribí “Propuestas para católicos reunidos bajo la estructura de una comunidad” pensado para los miembros de la comunidad. A continuación, cito algunos pasajes:

“Podrán haberse dado cuenta y a aceptar que la comunidad ha sido una plataforma abierta a posibilidades y para cada actividad nueva que organicemos necesitaremos nuevos líderes. Si esta es la voluntad de Dios nuestra existencia traerá grandes frutos en el tiempo. No me imaginé que aquella junta en un bar de Sanlitun en 2009 terminaría en la comunidad que tenemos hoy. Esto es todo lo que imaginamos y quisimos para reunir a personas lesbianas, bisexuales y transgéneros, ¿están las comunidades LGBT en Hong Kong, Taiwán y otros países yendo en la misma dirección de compartir amor y compasión?, ¿Hará la Comunidad Testigo Arcoíris de China lo mismo que otras comunidades homosexuales en el mundo, al liderar la primera reunión católica para personas LGBT en China continental?

Si esto es verdaderamente la voluntad de Dios, estas reuniones serán un pequeño canal para el diálogo ecuménico. Esto permitirá a protestantes gais y a sus contrapartes católicas entenderse más en profundidad. Es hora de esclarecer que las reuniones para católicos son parte dentro de la estructura de la Comunidad.

 Incluso tengo una visión que las reuniones católicas serán parte dentro de las comunidades cristianas en el futuro. Dios hará del ecumenismo algo más factible dentro de los grupos de homosexuales marginalizados más que en cualquier otra instancia. “

Esta propuesta ganó adepto entre mis colaboradores. La comunidad decidió seguir el estilo protestante los primeros tres domingos del mes y el último domingo sería al modo católico. El último domingo de junio de 2014 convidé a amigos gais que compartían historias católicas y protestantes a participar de la gracia del ecumenismo. Estuvimos los últimos cuatro domingos explicando las visiones católicas sobre cómo vivir el Evangelio.

Siguiendo la elección del Papa Francisco y su compasión hacia los católicos homosexuales nuestro entusiasmo se vio re vitalizado. A estas alturas teníamos más de una docena de católicos bautizados más aquellos quienes se convirtieron del protestantismo al catolicismo.  En respuesta al llamado del Papa por caridad pastoral un sacerdote nos permitió usar un espacio dentro de su parroquia. Nos transformamos en el primer grupo en China en tener nuestras reuniones dentro de una parroquia, alcanzamos un record de más de cien miembros participando de nuestras reuniones. No sólo expandíamos la fe católica, sino también éramos testimonio de la gracia de Dios. En el norte de China una religiosa también cedió un espacio para que la comunidad gay pudiera reunirse. ¡Estos religiosos son verdaderos pastores!

Lamentablemente, esta alegría duró poco. Una persona no cristiana se unió a nuestra celebración de Navidad en Shanghai y subió fotos a su cuenta de Weibo (red social china). Estas fotos fueron descubiertas, copiadas y viralizadas por un grupo crítico dentro de la iglesia quienes nos criticaron y ridiculizaron. En particular este grupo usó lenguaje negativo para criticar a sacerdotes y obispos, incluso al Papa Francisco. Al ver sus posts en su cuenta de Weibo podrán darse cuenta que todos van en ese mismo tenor: rabia.  Por favor, recen por ellos. Sintiendo empatía por el sacerdote y su buen corazón, con la esperanza de detener esta discusión decidimos abandonar la capilla. La primera recepción de católicos homosexuales en China halló su fin en menos de cuatro meses. Revisando y aprendiendo de esta experiencia las personas de Iglesia y yo mismo tuvimos mucho sobre qué reflexionar.

La continuidad de la Comunidad Testigo Arcoíris de China fue un consuelo. Además de las distintas comunidades a lo largo de China tenemos una clase catecúmena y un grupo de rezo de rosario. Esto les permite a los católicos homosexuales que están buscando respuestas el que puedan acompañarse y compartir. Es importante notar que hay algunos sacerdotes, seminaristas y hermanas religiosas que no sienten miedo de la presión de grupos conservadores y mantienen su apoyo a nuestra comunidad. Hay personas de diferentes procedencias participando de nuestra comunidad lo que enriquece nuestras vidas: la construcción de una amistad verdadera en base a nuestra fe en Dios, una amistad que nos llama a vivir nuestras vidas a nuestra máxima extensión.

Yo representé a la Comunidad Testigo Arcoíris de China y a la Comunidad China Católica Arcoíris en la conferencia fundacional de la GNRC que se llevó a cabo en octubre de 2015. Fui elegido como delegado de Asuntos de la Juventud. Durante la conferencia redactamos una carta y la enviamos al Sínodo de Obispos para presentar nuestra posición. No solamente podemos dialogar con los oficiales del Vaticano, también podemos compartir el mensaje de católicos homosexuales chinos al mundo. Me emociona la fe de gais católicos que son leales a la Iglesia y tienen un profundo amor por Nuestra Señora, además siento la presión y el dolor que ellos conllevan, ¿cuándo llegará el día en que nuestra Madre Iglesia abrace a estos hijos suyos en lugar de sólo decirles “los homosexuales están llamados a la castidad”?

Hay al menos 200.000 homosexuales dentro de los 1.200 millones de habitantes de China, ¿cuáles son sus experiencias?, ¿quién los escuchará cuando sufran por ser homosexuales?. Aún tenemos mucho trabajo por hacer y aunque esta es una gran responsabilidad sobre nuestros hombros, no detendremos nuestra misión, aunque existan continuas frustraciones.

Notas:

El reverendo Ngeo Boon Lin es un ministro ordenado por la Metropolitan Community Church (MCC) en los Estados Unidos, tiene una gran influencia con los cristianos gais chinos. En 1968, el Reverendo Troy Perry comenzó la primera Iglesia para gais en California. Esta es la historia del MCC que hoy tiene 222 iglesias en 37 continentes y tiene el estatus oficial de Observador en el Consejo Mundial de Iglesias. (Fuente: Wikipedia) En sus comienzos hubo ataques homofóbicos durante su asamblea. Junto con el Reverendo Ngeo estuvo otro pastor de la MCC, a quien me presentaron indicando que él fue criado católico y ordenado MCC.

El fundar la Comunidad Testigo Arcoíris de China y la Comunidad Católica China Arcoíris ha sido una bendición. A algunos les interesará la experiencia de fundar la Comunidad Testigo Arcoíris de China y creo importante resumirla brevemente. Sus fundadores fuimos Darren, Xiao Mi y yo mismo. En un comienzo yo era el responsable de la coordinación del grupo en Beijing, rol que asumió Xiao Mi a mi partida. En 2012, junto con Darren fundamos la Comunidad Testigo Arcoíris de Shanghai. Darren dio el apoyo para fundar la comunidad en Hangzhou a manos de nuestro hermano Shuizhixing, desde entonces se han creado comunidades en Wuhan y Changsha. Paralelamente el Hermano Xiao Bei ha comenzado su misión de reunir a católicos homosexuales. Basado en mi experiencia me uní al Hermano Xiao Bei para fundar la Comunidad Católica Arcoíris.

Existen varias plataformas en internet para cristianos homosexuales como Weibo, Weixin, QQ u otras páginas web, pero la mayoría son para protestantes. Nuestra comunidad es una de las pocas que sirve a católicos homosexuales, existe un grupo para que católicos gais recen juntos el rosario. Pueden existir más grupos en estas plataformas, pero yo no he participado de ellos.

Chinese gay Catholic community logoComunidad Arcoiris Católica de China (China Catholic Rainbow Community, CCRC) es una organización de ayuda mutual inter-regional para Católicos LGBTI Romanos Chinos. Ellos proveen consejeria y acompañamiento espiritual para creyentes Católicos

 

13892294_281394845572815_2392434603705795154_nChina Rainbow Witness Fellowship (Hermandad de Testigos Arcoíris de China, CRWF) es una hermandad LGBTI Cristiana basada en el amor y la fe. La hermandad fue establecida el 2009 en Beijing, con grupos adicionales establecidos en Shangai y Hangzhou.

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  1. Pingback: Gay Catholics in mainland China | Global Network of Rainbow Catholics

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